Si la Divinidad
sólo conoce la especie,
no el individuo,
el poeta es un error
de la Divinidad,
una corriente fugitiva,
un desertor
de los designios
universales.
Y cada palabra,
cada gesto,
cada acto de piedad,
es una pequeña rebelión
contra el orden cósmico.
Sólo el Hombre es capaz
de descubrir la esperanza.
Sólo él es capaz de proteger
el descubrimiento del alma.
Averroes,
destruidos sus sueños
por sus propias reflexiones,
murió defendiendo
el sentimiento trágico
de la sabiduría.
Tratando de alejar al Hombre



